Saludos amigos, hace un tiempo os conté cómo monitorizar nuestras Raspberry Pi, además de contaros todo lo nuevo de Raspberry Pi 4B, y cómo montar nuestro Telegraf, InfluxDB y Grafana sobre ésta plataforma, todo un acierto.
Pero no todo es tan bello como me gustaría, nada lo es en realidad nunca, he estado usando los componentes que Pimoroni vende, Fan SHIM o Heatsink, ambos productos de calidad no lo dudo, sin embargo el Heatsink hace un buen trabajo pero no puede disipar todo el calor durante verano, 24 horas encendido con carga de trabajo como la que menciono.
Por otro lado tenemos al Fan SHIM, recuerdo que mi oráculo tecnológico, Eduardo Díaz, ya me avisó en una de las tantas tardes que hablamos sobre tecnología, además de hacerlo por Twitter, pero no le hice caso. 
Eduardo me vaticinó que el ventilador después de varias semanas/meses, deja de hacer un buen contacto en los pines y se para de manera aleatoria:
Esto hizo que durante días he estado sufriendo temperaturas muy altas en mi dispositivo, que ha costado un dinero y que podría haber acabado en tragedia, vemos la máxima de 80C que casi puede freír a la Raspberry Pi, muy mal Pimoroni.
GeeekPi Raspberry Pi Cooling Fan – Músculo de Greyskull para la Raspberry Pi
Cuando Edu me comentó estos problemas hace tiempo, le dije, mira si te falla este ventilador de Pimoroni, puedes siempre invertir algo de dinero en un componente de calidad, y le pasé el link del GeeekPi pensando que lo que fallaba era su hardware de mercadillo, iluso de mí:
Visto lo visto, tuve que seguir mi propio consejo y adquirir una unidad, que llegó en dos días (dos días de sufrimiento tocando el ventilador de pimoroni intentando que funcionara), aquí el aspecto tan elegante de la caja:
Dentro de la caja nos viene todo lo necesario, el disipador con su ventilador (y unos conectores como Dios manda), una tapita de silicona para la parte inferior en caso de que no tuvieramos carcasa, los tornillos y tuercas y un cómo destornillador mini para poner todo:
El primer paso es construir la pieza que colocaremos en el disipador, tiene solamente una forma de colocarlo, acorde a los huecos que tiene nuestra Raspberry Pi, con lo que no tiene perdida:
El siguiente paso será colocar la pasta térmica, que viene en el paquete, en la CPU, tal que así:
Colocaremos todo, en mi caso tengo una carcasa de Pimoroni y ha cabido todo bien, así se ve desde abajo:
Una vez puse toda la carcasa de cuelta a como estaba, este es el resultado, muy cómodo ya que ha cabido todo bien:
Conectar el ventilador del disipador no tiene misterio, el cable rojo al de 5V y el negro al GRD, si queremos menos velocidad del ventilador, conectarlo al de 3.3V:
Y este es el resultado final, los LED pueden ser algo molestos, y no se pueden controlar, pero en mi caso nunca me disgusta unos LED multicolor bonitos, asi que estoy feliz. El aspecto tampoco es el más elegante y parece algo barroco y tosco, pero una vez más, llevo toda la vida con Ordenadores, y el diseño de cómo queda así por fuera todo, hasta me gusta, ahora si que es un mini pc de verdad 🙂
Todo esto está muy bien, y seguro son los mejores 20 Euros invertidos de mi vida, pero lo que más me preocupaba era el resultado, una imagen vale más que mil palabras:
Muchas gracias Eduardo por tu consejo y soporte, y a Pimoroni decirles que revisen el diseño de su ventilador, porque de verdad da pena.


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